María Claudia Martínez es un artista de la Ciudad de Santa Fe, en el Litoral argentino.
En sus obras se pueden ver influencias de una civilización que es al mismo tiempo familiar y desconocida.
Mostrando las tonos óxidos y ocres del río, percibimos la vibración de antepasados que tal vez fueron terrestres o celestiales.
Personajes extraños: ni animales,
ni vegetales,
ni humanos.
Permanecen incólumnes, exhibidos como en un museo.

Navegando en corrientes fósiles, los elementos confluyen en extrañas sintonías.
Los animales de los «Cuentos de la Selva» de María Claudia Martínez pertenencen a un pasado prehistórico.






Atrapados en hierros y lanzas primitivos, son el recuerdo de lo ambiguo.
Una cultura olvidada, ánimas que son híbridos de seres orgánicos e inorgánicos.
Las obras de María Claudia Martínez surgen desde la intención de abarcar un paisaje y un conjunto de estados emotivos -ligados a los sentidos- en un retazo,
en fragmentos que son como breves poesías.
Las evocaciones se imbrican:
Los aromas, asociados a los colores,
a una melodía de la tierra y el agua.






