Momo Guccione: Entre máscaras, dioses y demonios

Las obras-personajes de Momo Guccione recrean situaciones posibles de una realidad fantástica.

Originarios de cuentos y leyendas,

estos seres mitológicos nos resultan al mismo tiempo cercanos y extraños en la sátira que despliegan.

Nos producen una sensación de extrañamiento, desviándonos de nuestro contexto temporal.

A través del escepticismo, la mirada forja un recorrido que nos

resulta placentero al sabernos confrontados directamente.

Los diferentes personajes que nos presenta el artista se muestran pasionales, tensos, crispados en cada acción por una fuerza sobrenatural.

Un halo de picardía y maldad rodea a cada uno de ellos, libres de todo juicio, desplegando malabares, escondiéndose detrás de antifaces.

Momo Guccione describe de manera irónica una serie de caracteres que son más plásticos que humanos, y que, desenmascarados, se ríen de nosotros.

Humorísticos, nos toman desprevenidos y juegan con nosotros al reflejarnos. Las caretas ya fueron desechadas.

Desde un plano adyacente, ellos acechan y nosotros nos observamos.

Momo Guccione crea una obra crítica que nos enfrenta seduciéndonos. De manera acordada se puede ver lo que no se desea.

UN TEATRO DE MÁSCARAS

Como en un carnaval,  actores, bufones y algunos demonios terrenales se presentan en la obra de Momo Guccione en la piel de personas comunes y corrientes.  

Teatrales, las escenas se continúan dispares y anecdóticas, cotidianas y surreales, una danza de representaciones constante.

Con un lenguaje plástico variado, Momo escribe un guión que puede pasar desapercibido en el contexto visual.

Nos propone la elección de cambiar el presente, en última instancia decidiremos ser o continuar actuando?

Deja un comentario