En diferentes materiales, instantes, superficies,
la geometría se rebela y
lo artificial se vuelve natural.
La idealización de las formas obedece a patrones naturales, ciclos que se repiten.
Sandra Cea retrata las formas de distintas estructuras hechas por el hombre descubriéndolas en sus luces y sombras.

Con cálculos exactos, Sandra genera los modelos primigenios de la materia.
Imágenes, símbolos, formas abstractas,
que son vistas con el intelecto más que con los sentidos.
Lo rígido se vuelve, blando, maleable,
cercano a la vida del hombre.





Bajo un lema de concientización acerca de las formas y los opuestos, Sandra Cea deconstruye y reconstruye imágenes contrastantes, con un lenguaje cinético.
Uniendo la investigación, el arte y el diseño, logra un máximo aprovechamiento consciente de las posibilidades espaciales y creativas de este tipo de obras geométricas que hablan de la armonía universal.
Objetos que surgen de la reflexión. El arte se acercará a nuestra vida cotidiana a través de lo más necesario: colmar nuestra existencia de elementos que sean útiles, bellos y cuyos materiales, en su simpleza, nos brinden armonía y nos recuerden de nuestra unidad con la naturaleza.
Sandra Cea busca la sensación de incorporar una forma-objeto a un espacio de uso cotidiano. Reflexionando acerca de nuestro entorno, y las posibilidades que poseemos para habitarlo más conscientemente …»














