FERNANDO BARANZANO


«Un artista que recrea con elementos de desecho las historias de naufragios. Claro que con un proceso al revés: de restos encontrados en la playa, juegos de la imaginación mediante, llega al armado de pequeñas piezas que los representan.

Desde siempre sintió el llamado del mar y sus misterios. De niño estuvo vinculado con las costas de Rocha, juntando caracoles e imaginar que navegaba en un barco, a veces una barca de pesca, otra una lancha deportiva… mientras jugaba entre las rocas con sus amigos.

Pasión por el mar


Con los años optó por una carrera de informática, trabajando como programador, tarea que le apasiona a la par que le permite el vuelo de la imaginación. Siempre sintió la necesidad de ir más allá de los números, hacia la creación con las manos; crear primero con la mente y dejar luego que las manos le vayan dando forma con la intuición abierta, como un piloto automático. De ahí que, ya de adulto y con familia formada, dedicó parte de su tiempo libre a estudiar carpintería.

Entonces armó un taller en el fondo de su casa para trabajar con distintos objetos, ya fueren barquitos, peces, sirenas, rosas de los vientos, en fin, todo vinculado con el mar. Y lo de un taller porque, como toda persona, necesitaba un lugar para él.

Primero comenzó esculpiendo pequeños barcos de madera para decorar su barbacoa, luego vinieron los de regalo para amigos y familiares y recién más tarde la posibilidad de venta a través del consejo de un amigo galerista que lo alentó y le orientó para mejorar sus creaciones.

Horas de contacto con la madera, admirando sus vetas y sintiendo su rugosidad lo llevaron a soñar, a imaginar y a crear en última instancia. Como complemento y con herramientas adecuadas aprendió a doblegar el hierro y a darle vida como soporte de la madera para armar en conjunto. Como dice: “El arte en madera y en hierro es mi cable a tierra, mi pasión, especialmente la construcción de barcos ya que imagino una historia diferente en cada una de mis creaciones…”.


En diferentes, instantes, superficies,

los elementos se rebelan y

lo material se vuelve parte de la Naturaleza.

Fernando Baranzano genera obras de arte

resignificando objetos hallados.

Vestigios dejados por las mareas a manera de signos,

restos de barcazas creadas por el hombre.

Sus tonos ocres, rojos y azules

desgastados por la pátina de sal de las olas.

Dejándose llevar, Fernando juega con las diversas formas que toma la madera

y el metal erosionados.

Imágenes, símbolos, formas abstractas,

que son vistas con el intelecto más que con los sentidos.

Lo rígido se vuelve, blando, maleable,

cercano a nuestra vida

Bajo un lema de concientización,

Fernando Baranzano deconstruye y reconstruye las formas, teniendo en cuenta su futura utilidad.

Uniendo el arte y el diseño,

logra un máximo aprovechamiento consciente de los materiales .

Objetos que surgen de la reflexión. El arte se acercará a nuestra vida cotidiana a través de lo más necesario: colmar nuestra existencia de elementos que sean útiles, bellos y que, con su simpleza, nos brinden armonía y nos recuerden de nuestra unidad con la naturaleza.

“Me importa el destino de mis obras. Quisiera que llegaran a manos de todos aquellos que, como yo, sentimos pasión por el mar, su magia y sus misterios”.

Fernando Baranzano

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