JAIRO ARAQUE


Manifiesto

Mi propuesta artística, inicia con la exploración de los ríos colombianos, con el objetivo de seleccionar piedras que han sido moldeadas por el paso del tiempo y la interacción con los elementos de la naturaleza. Estas piedras, posteriormente, se convertirán en esculturas que fusionan la armonía de la naturaleza con la esencia humana.

Cada piedra es intervenida con el objetivo de destacar su belleza interior, respetando su esencia, evitando intervenciones excesivas que puedan alterar su naturalidad, mi objetivo es respetar y realzar su historia. Es un proceso de descubrimiento y conexión con la esencia de la piedra.

La belleza de estas esculturas en piedra reside en su capacidad para transmitir y narrar una historia única. Cada pieza cuenta una historia labrada durante años por la naturaleza y mi intervención le otorga una nueva vida a la piedra. Este proceso muestra que la belleza no solo se encuentra en las formas perfectas, sino también en las imperfecciones y cicatrices que el tiempo ha dejado en las piedras. Estas marcas del tiempo y la naturaleza aportan carácter y autenticidad, revelando una belleza profunda y genuina. Mi objetivo es resaltar estas cualidades, permitiendo que cada escultura hable por sí misma y conecte con quienes la observan, evocando una apreciación por la armonía entre lo natural y lo humano.

Perfil del escultor

El taller de Araque se encuentra en un atractivo rincón de El Retiro Antioquia, es un escultor apasionado por la naturaleza y la búsqueda de la armonía entre lo humano y lo natural. Su proyecto creativo inicia con la exploración de ríos y montañas, donde encuentra las piedras que serán sus esculturas. La elección de cada una de ellas no es casual, ya que busca aquellas que han sido formadas por el paso del tiempo y la interacción con los elementos de la naturaleza.

Una vez seleccionadas, comienza la intervención artística, donde muestra su destreza y habilidad para resaltar la belleza interior de cada pieza. A través de su técnica y su visión, el artista busca respetar la esencia de la piedra, evitando intervenciones excesivas que puedan alterar su naturalidad. Interviene la piedra, realzando sus formas, texturas y colores naturales, generando como resultado final un diálogo con la piedra, creando así una sinergia única que atrae la atención del espectador sobre sus formas orgánicas que se entrelazan con sus líneas suaves y volúmenes equilibrados, logrando una sensación de fluidez y armonía.

La belleza de estas esculturas radica en su capacidad de transmitir y contar una historia única, una historia que ha sido labrada durante años por la naturaleza y el artista a través de su mirada sensible y respetuosa, dándole una nueva vida, mostrándonos que la belleza no solo se encuentra en las formas perfectas, sino también en las imperfecciones y cicatrices que el tiempo ha dejado en las piedras.


Jairo Araque juega con la materia,
en un diálogo permanente con la naturaleza.
Entramados universales que nos rodean, tomando forma mineral, vegetal o estelar.
El artista habla de lo que nos une a la tierra, y cómo podemos maravillarnos descubriendo patrones y diseños que se replican y resuenan, en este caso, en el mundo mineral.

Las formas son capturadas a vuelo,
en una fuga de impresiones,
dando origen a esculturas que vibran en el momento, mientras las observamos.
Desde el puro sentir, descubriéndose a sí mismo a través de sus figuras-amuletos,
revelando las posibilidades de la materia y la sensualidad que nace del contacto con
ella, sus obras invitan a tocar las texturas del material inerte, pero que en sus manos cobran vida y expresan su íntima espiritualidad.

La obra emerge por sí misma.
El proceso de descubrimiento de la piedra y el trabajo personal surgen al mismo tiempo.
A través de sus manos, el espíritu evoluciona, mientras que la creación va madurando.

En diferentes materiales, instantes, superficies, la geometría se rebela y lo artificial se vuelve natural. La idealización  de las formas obedece a patrones cíclicos que se repiten.

Dejándose llevar, el artista experimenta con las diversas formas que toma la materia.

Imágenes, símbolos, formas abstractas, que son vistas con el intelecto más que con los sentidos.

Lo rígido se vuelve blando, maleable, cercano a nuestra vida.

El resultado del proceso es la unión total
del artista con sus creaciones, esculpiendo en ella partes de sí mismo.

Sus obras son capaces de ser relatadas desde distintos ángulos,
Plasmando aprendizajes vitales.


Como un alquimista, el artista va transformando la materia,

hasta revelarla bajo una nueva mirada,

Deja un comentario