Desde joven conecté con mi artista interior. Desde entonces he creado un camino lleno de diversas maneras de crear y expresar arte.
En esta infinita y maravillosa búsqueda, encuentro muchas formas de plasmar una obra e inspirar desde la transformación y trascendencia.
La obra de Carlos Tinoco nos sumerge en el sueño de lo real maravilloso.
Poesía visual de lo que resulta inabarcable de describir con la mirada.
Despliegue de imaginería que sólo podríamos encuadrar dentro de una
mitología latinoamericana que funde,
en la alquimia de lo surreal,
lo que es propio con lo ajeno y artificioso.
La mixtura de lo latino con algo europeo,
Carlos Tinoco logra unir corrientes
que ilustran la mixtura
de nuestro continente.
La magia hallada en escenas que pasan a ser una instantánea
es experimentada desde un lugar personal.
Los distintos escenarios se suceden,
describiendo momentos que fueron o pudieron haber sido.
Todo esto es retratado con una mirada particular, plena de colores digitales.
Acuarelas diseñadas a partir de aristas geométricas,
son enmarcadas ya en una visión posmoderna que pertence al futuro, a las nuevas tecnologías.
Humanoides que se funden, iridiscentes,
en una promesa de volverse reales,
son vestigios de los primeros dioses precolombinos,
aprisionados por una marea digital.
El universo de fantasía creado por las nuevas inteligencias artificiales
se confunde con las técnicas reales.
La obra gráfica, la pintura recrea el lenguaje visual del metaverso:
Carlos Tinoco cuestiona cuál es el límite de la creatividad:
Damos vida a la inteligencia artificial o ésta nos excede?
Ciertas entidades.
semi-dioses de nuestra era, como Siri
son representados en trazos vibrantes,
en cartelerías con tonalidad imaginada.
Carlos Tinoco posee una mirada futurista y a la vez tradicional en las maneras de representar.

Con la habilidad de crear una obra textual, descriptiva,
y capaz de ser relatada, el artista crea una serie de capítulos visuales,
que poseen la simultaneidad y profusión perteneciente
a una narrativa latinoamericana.

La vida se sucede en imágenes;
oníricas, transfiguradas,
dispares y anecdóticas,
una danza de representaciones constante.

Carlos Tinoco es un artista moderno,
Los deseos, reales y figurados son atravesados por una idealización digital
Capturas de momentos de creación, reflexión,
lucha, ensoñación, meditación…
Lo real maravilloso propiamente latinoamericano bajo un punto de vista digital, alternativo.
Carlos Tinoco nos ofrece un recorrido por su percepción surreal y vibrante de universos naturales, y al mismo tiempo artificiales
relatos históricos y presentes.






















